Entre los días 30 de Abril y 4 de Mayo de 2009 se celebró el Primer Encuentro de Diaconisas Luteranas de Latinoamérica y Caribe en la ciudad de Buenos Aires, Argentina. El evento, hecho posible con la colaboración de LCMS World Relief and Human Care, LCMS World Mission y la Iglesia Evangélica Luterana Argentina (IELA), reunió a 50 personas: diaconisas, pastores y directores de programas de teología de las iglesias hermanas de Uruguay, Chile, Paraguay, Argentina, Brasil, Guatemala, Venezuela, Panamá, República Dominicana y los Estados Unidos.
Los presentes se reunieron alrededor del lema de las diaconisas “Mi deseo es servir” (lema acuñado por primera vez por el pastor Luterano Wilhelm Loehe) con los objetivos de:
• Compartir y reflexionar en la misión y rol de la Iglesia en llevar el amor y la misericordia de Cristo, en palabra y sacramento y en acciones de amor cristiano a las personas (tanto dentro como fuera del ámbito de la congregación cristiana).
• Desarrollar un mayor comprensión del rol y ministerio que puede desempeñar una diaconisa y de la necesidad de comunidad, apoyo y oración mutuas.
• Compartir experiencia sobre el ministerio diaconal y de servicio que, de hecho, se está llevando adelante en las Iglesias Luteranas de nuestra región.
Este Primer Encuentro de Diaconisas Luteranas ha marcado un momento importante y público en la historia de la diaconía de las Iglesias Evangélicas Luteranas confesionales en la región latinoamericana. Hombres y mujeres hermanados en el servicio al Señor Jesús, los presentes reflexionaron y compartieron acerca de la diakonia a la que el Señor nos llama en un movimiento visceral hacia los que El vino a salvar y acerca del rol que, como hija de Dios, le compete a la mujer cristiana en ser colaboradora activa y preparada para el servicio diaconal en la Iglesia de Cristo hacia un mundo sufriente, dolido y alejado del amor y la misericordia del Señor.

Queridos hermanos:
Simplemente un saludo en Cristo desde Argentina.
Al leer el artículo de Olga uno dimensiona lo vivido en esos días en Buenos Aires.
Que Dios bendiga vuestros servicios y que podamos ser agentes multiplicadores de esta vivencia, compartiendo lo aprendido con otros hermanos.
Que Dios nos guarde.
Sandra Dorsch